Cuando se habla de la música de los indios de Estados Unidos lo primero que se nos viene a la cabeza son los tambores de guerra de los más rancios westerns. Poca gente conoce la huella dejada por los artistas indios en la música norteamericana, pero la sangre nativa corre por las venas de gente tan renombrada como Robbie Robertson, Rita Coolidge, Taj Mahal o Shania Twain. Y por las de John Trudell, un sioux shantee que tiene como irredentos fans a artistas de la talla de Bob Dylan, Kris Kristofferson o Neil Young.
John Trudell es un hombre de compromisos. Durante muchos años fue la voz pública del AIM (American Indian Movement), lo que le valió la persecución, la cárcel y un expediente del FBI del tamaño de una guía telefónica. La muerte de su mujer y sus hijas en un incendio intencionado y nunca resuelto, le llevó a una profunda depresión de la que salió transformado en artista de incontenible fuerza expresiva. El último disco de Trudell, “Blue Indians”, es un perfecto catálogo de su labor musical y social.
P: ¿Qué es un "Blue Indian"?
R: La idea consiste en que el mundo entero se ha convertido en una reserva industrial, los países son como reservas, sus ciudadanos son los nuevos indios y debido a esto todos llevamos el blues.
P: ¿Podría decirnos cuál es la situación actual de la población india que vive en EE.UU.?
R: Continúa el constante forcejeo con el gobierno para que éste cumpla con las obligaciones y las responsabilidades contraídas con nosotros. En algunas zonas las tribus tienen una economía sustentada en el juego y los casinos, pero se trata de una minoría. La gran mayoría vive en la pobreza, con unos índices muy altos de desempleo y la esperanza de vida más baja del país. Éstos son problemas que perduran. En diversos puntos dentro de EE.UU. existen partidos que siguen luchando por nuestros derechos, pero en cierto modo todo continúa igual, la política americana sigue siendo de colonización, en eso no han cambiado.
P: Así pues, la situación es similar a la que tenían en los años sesenta.
R: Bueno, en cierto sentido las tribus pueden ejercer más soberanía de la que disponían allá por los años sesenta, pero si luego te fijas atentamente verás que aún se nos trata como a naciones colonizadas. Superficialmente hay una apariencia de mejoría, pero no es más que eso porque no tenemos una base económica. EE.UU. es la mayor potencia económica del planeta y nosotros no recibimos nada de ella. Los estados de bienestar manipulados operan así: reciben pero no devuelven.
P: ¿Cree en la política?
R: No, no me fío de ella. El gran peligro reside en que la mayoría de la gente no entiende en qué consiste la política. Yo creo que la política es una herramienta. Pero la gente termina formando su identidad a través de ella. No sé cómo funciona en tu país pero en EE.UU. la gente se hace republicana o demócrata, así que se transforman en herramientas ellos mismos. No creo en la política, existen diferentes realidades políticas a lo largo y ancho de este mundo y no creo que exista ninguna pauta para hacer lo que es justo.
P: ¿Cree en la democracia?
R: No, creo que la democracia es como cualquier otro sistema político-económico. Existe para satisfacer las necesidades y demandas de unos pocos. Hay sólo un grupo reducido de personas controlando la democracia, al igual que sucedía en los sistemas socialistas, comunistas o fascistas. Siempre hay unos pocos que dan las órdenes, así pues, la mayoría no tiene nada que decir acerca de lo que realmente está sucediendo. Hay una ilusión creada a partir de la existencia de un proceso de votación, pero no es más que eso: una ilusión de que las cosas van cambiando.
P: ¿Votará la población india en las próximas elecciones?
R: Algunos sí, pero la mayoría no.
P: ¿El voto indio es republicano o demócrata?
R: No lo sé ya que yo no voto. Siempre tratan de qué vayamos a votar y es algo irónico: dicen que los indios votamos en un sistema de mayoritaria elección directa, pero cuando éramos mayoría decían que éramos el enemigo y no teníamos derecho al voto, fue esta misma democracia la que nos masacró hasta que acabamos constituyendo la más pequeña de las minorías dentro de nuestro propio territorio y ahora nos dicen que vayamos a votar. Bajo mi punto de vista esto carece absolutamente de sentido.
P: ¿Hacen algún tipo de promesas los políticos cuando hablan a los indios durante las campañas electorales?
R: No, hablan más a los hispanos, a los negros y a los trabajadores que a nosotros, y es que somos la minoría más pequeña. Además, la mayoría de nosotros no se molesta en acudir a votar, sabe que es todo mentira. En cualquier caso, siempre hay algún político de segunda fila que viene y da algún discursillo.
P: ¿Cuál cree que es la solución a los problemas de la población india?
R: En primer lugar, debe tratarse de una solución evolutiva, una solución revolucionaria no tendría sentido dentro de la situación en la que nos encontramos. Los problemas se remontan quinientos años atrás, así que tenemos que mirarlo en un contexto evolutivo. Esto nos llevará posiblemente tres o cuatro generaciones hasta recuperar una situación que podamos considerar tolerable. El problema para mí es que tenemos que actuar dentro de un sistema en el que no creemos. De todas formas, ningún ser humano debería creer en un sistema político-económico. Los seres humanos deberían conocerse a sí mismos y confiar en ellos mismos. Si esto fuera así las cosas no irían tan mal.
P: ¿Por qué el rock 'n' roll no es ya algo que se opone al "establishment"?
R: Porque en cierto modo es como todos los movimientos políticos, son nuevos por un tiempo y después terminan siendo corrompidos por el sistema en el que se gestan. El rock 'n' roll fue un movimiento de confrontación política, pero de eso hace ya cuarenta y cinco o cincuenta años. Ahora son las corporaciones quienes deciden aquello que es popular, lo que le debe gustar a la gente. En EE.UU. si quieres ser un cantante de rap famoso tienes que ser un gángster. Tienes que serlo y comportarte de forma violenta contra tu propia comunidad y contra el mundo en general. Tienes que tener esa actitud, de otra manera no llegarás a ser estrella del rap en EE.UU. Esta es una forma de censura, una forma de control, eso es lo que sucede actualmente con la música. En los años sesenta, cuando el movimiento de la generación del "baby boom", una de las cosas de las que la clase dominante se dio cuenta era que la música era parte de lo que aquella gente impulsaba. Así que en los años setenta empezaron a introducir en el negocio la música disco y luego el acid-rock, cosas que ellos podían controlar. No digo que se trate de una gran red, pero hay muchos movimientos que se simultanean y mucha gente es incapaz de firmar con las compañías discográficas, a resultas de lo cual queda fuera un montón de música viva.
P: ¿Cree que existe aún en el mercado música que quiera contar algo a la gente?
R: Creo que esa música llegará. Ahora está fragmentada. En cierto modo la música country-western habla de lo miserable que es la vida, el blues y mucha música rock también lo hace. Creo que hay mucha gente que trata de encontrar la manera de comunicar algo así en este momento, pero realmente no existe nada con una fuerte conciencia social que se desprenda de las letras que se escriben hoy en día. Tienes algunos grupos como Rage Against the Machine, pero tocan para un grupo minoritario de gente y se han creado su propia identidad. No tengo nada en contra de eso. Pero para lo que estamos hablando se necesita gente que se dirija a audiencias mayoritarias.
P: ¿Podría nombrar a otros grupos o solistas?
R: Raperos, hay un grupo llamado "Ass Land Underground" que considero que es muy bueno porque hablan de lo que realmente está sucediendo. Pero tienen que ser grupos comerciales -Rage Against the Machine podría ser uno de ésos-. En todo caso, yo tampoco es que escuche mucha música, así que pudiera ser que ya existiera algo parecido y yo no lo conozca. No suelo encender la radio.
P: ¿Por qué es este disco más acústico que el anterior?
R: No me gusta hacer el mismo disco dos veces. No sé si lo consigo, pero mi intención es hacer arte y a la hora de hacer arte tienes que usar todos los colores que puedas; y si sólo tienes unos pocos colores, tienes que utilizarlos de las formas más diversas que conozcas. Cuando Jesse Ed Davis y yo hicimos "Grafitti Man" y desde entonces siempre he querido llegar a este estilo: trabajar a partir de las guitarras y la percusión. Han sido necesarios muchos álbumes hasta conseguir esto. Se imponen muchas razones, la primera es que para mí la guitarra eléctrica es un tambor con cuerdas. La generación del "baby boom" adoptó la guitarra eléctrica como su nuevo tambor. La gente se fija en los guitarristas cuando acude a conciertos de rock. Así pues yo quería construirlo todo alrededor del tambor. Además, económicamente funciona mejor y en muchos aspectos como vocalista no tengo que competir con tanta música, esto cambia toda la perspectiva de la interpretación.
P: ¿Resulta difícil mezclar el rock y el folk con sonidos indios?
R: Existe cierta dificultad a la hora de hacer música india correctamente. Muchos se acercan pero pocos llegan a hacerlo bien. Lo que yo quiero es utilizar al mismo tiempo la música más antigua y la más moderna, mezclar la guitarra eléctrica y la batería pero al estilo indio. Quiero tomar lo antiguo y lo nuevo, pero sin que ninguno pierda su identidad propia. No quiero que el rock 'n' roll imite a la música nativa y viceversa. Que cada música conserve su propia identidad y ver que sucede.
P: Me gustaría saber su opinión sobre los discos de Sacred Spirit que aquí en España tiene mucho éxito.
R: Sí, el New Age es un mercado de mucho éxito. Yo no escucho esa música, no es mi estilo... soy indio desde hace mucho tiempo. No es algo que me interese porque no me gusta que la música se ajuste a mí. No me gustan las cosas hechas a la medida. Pero de todos modos tiene éxito y conozco a muchos nativos que se dedican a esto y lo hacen bastante bien. No tengo nada en contra, hay muchas formas de hacer música y no voy ha decir que una es mejor que otras.
P: ¿Quién es su cantante, Quiltman?
R: Él es de Old Springs, Oregón. Creo que su padre es del Sudoeste y su madre del Noroeste. Conozco a Quiltman desde hace ya veinticinco años, le conocí en los días del AIM (Movimiento Indio Americano). Luego vino todo ese cambio y me lo volví a encontrar, él había empezado a cantar y yo estaba escribiendo, entonces se nos ocurrió la idea de juntar mis escritos con la música antigua, él cantando y los tambores. La primera música que hice, "Tribal Voice", era sólo yo con mi poesía y el tambor nativo. Luego decidimos seguir adelante,. Lo que yo quería era coger mis pensamientos y mezclarlos con el canto y la percusión, así pues, usar estos cuatro elementos naturales: el pensamiento, la palabra, el canto y la percusión. A todo aquello junto le sumamos luego la tecnología del estudio de grabación para impulsar ese poder resultante de la mezcla de los elementos. Quería ver si podíamos ser la corriente que va por los cables. Había algo de experimento en todo aquello y creo que funcionó. Luego pasaron cerca de tres años y conocí a Jesse Ed Davis, entonces quise mezclar la música antigua con lo moderno -la guitarra eléctrica, el sintetizador, la batería- y ver que clase de poder resultaba de aquello. Así apareció el álbum "Grafitti Man" y creo que tuvimos éxito también. Entonces lo siguiente que quise hacer fue mezclar ambas cosas: Tribal Voice y Grafitti Man.
P: Me pregunto si tiene algún problema con la censura en EE.UU.
R: Sí, no distribuyen el disco. Es muy simple, es lo que luego ellos llaman negocios. Dicen que puedes escribir las letras que quieras pero si lo haces luego no te distribuyen, no apareces en la radio, no te prestan ninguna ayuda. Al final todo consiste en encontrar la manera de moverse dentro de esta realidad. Pero acostumbrado como estoy a que como indio se me ignore sistemáticamente, esto no me coge por sorpresa.
|