DISCO
Título: No Direction Home: The Soundtrack - The Bootleg Series vol. 7
Autor: Bob Dylan
Compañía: SONY

La mejor creación de Robert Zimmerman es Bob Dylan, y su más celoso secreto son los ingredientes de la fórmula magistral. Sin embargo, últimamente parece dispuesto a dar pistas a su manera, esto es, enseñando algo, escondiendo mucho y envolviéndolo todo en brumas legendarias. Tras la publicación del primer volumen de sus “Crónicas” autobiográficas, Dylan ha prestado su testimonio para “No Direction Home”, el documental sobre su figura dirigido Martin Scorsese. Como banda sonora de esa cinta aparece este disco, volumen séptimo del fantástico pozo sin fondo que son las Bootleg Series. A lo largo de dos cedés con 28 canciones, 26 de las cuales son temas inéditos o versiones nunca publicadas, se nos ofrece una panorámica reveladora del proceso de maduración de un artista y de la cimentación de un mito. El primer disco comienza con media docena de grabaciones caseras en las que Dylan está todavía asentandose, puliendo recursos artísticos y dramáticos. La voz suena diferente en cada tema, como si el joven Dylan atacara cada canción desde un punto de vista diferente. Luego vienen tomas alternativas de sus primeros discos y conciertos sonados del circuito folk de Nueva York. El tiempo transcurrido entre unas y otras grabaciones es muy poco, apenas tres años, pero Dylan ya se ha construido a sí mismo, se siente seguro, dominador, rotundo y lleno de recursos. El segundo disco corresponde al primer Dylan eléctrico, y se basa en las tomas descartadas de las sesiones de grabación de “Bringing It All Back Home”, “Highway 61” y “Blonde On Blonde”; todas ellas de máximo interés y calidad. Pero las las grabaciones en directo son sencillamente históricas. “Maggie’s Farm”, en el Newport Folk Festival, es un rock de una ferocidad desconocida desde los tiempos del mejor Little Richard. “Like A Rolling Stone”, recogida en Manchester, muestra a un Dylan peleón, incontestable, genial y arrogante haciendo frente a un público que le grita ¡Judas! Hay poca gente capaz de marcar un antes y un después. Este disco refleja cómo lo hizo Dylan dos veces en cinco años.
(Publicado en Metrópoli -El Mundo- en octubre 2005)